CON EL ESTILO DE DIN DON DAN
HISTORIAS DE LA CIUDAD
Por Din Don Dan
Cuenta la historia de la milenaria creación…
Que antes de que la pizpireta Eva. Angelina le ofreciera una probadita de su fruto prohibido al ingenuo y tontín Adancito, el constructor del cielo, los mares y la tierra les dijo en tono paternal:
“todo esto es para ustedes… y pórtenseme bien…"
pero surgió en el universo una especie bípeda, pelo en pecho, cachetón, soberbio y engreído, chaparro pero de pie grande llamado hombre, que cuando es pequeño se arrastra, pero al crecer, también aumenta su egolatría, egocentrismo y egoísmo… por eso ya un poco mayorcito, cree que puede darle fácilmente una raspadita al cielo y su vanidad no conoce fronteras…
tal es el caso de los poderosos concesionarios de micros, macros y autobuses de pasajeros que por habérseles autorizado una ruta, se sienten amos y dueños de la ciudad, y no les interesa ni afecta que los señores taxistas también tengan que llevar el pipirin para su casa, a fin de que coman media docena de chamacos… una vieja fodonga y en el peor de los casos hasta una suegra arrimada que devora todo lo que encuentra a su paso…
Los mal-llamados ruleteros se están organizando para exigir que se les concedan más rutas y así poder circular, cumpliéndoseles con su derecho natural, constitucional y humano de comer…
Y aquí les presentamos la voz del taxista…….
Pero da la impresión que a nuestras honorables autoridades viales no les interesa que los ruleteros estén amontonados como bañistas en semana santa en el primer cuadro de la ciudad…y como parte de nuestra tradicional y folclórica escenografía cotidiana los taxistas se sienten indebidamente dueños y amos del primer cuadro de la ciudad, ante los berrinches y tarjetas de amonestación de los elementos de tránsito.
Por lo pronto, alrededor de 1300 taxistas circulan en este puerto de vendedores de tepache… esperando que por fin llegue la tan cacareada autopista México-Tuxpan que ha servido como bandera política para muchos… y con ello el turismo, la inversión empresarial que genere un mayor repunte económico.
Lo malo de esta triste historia del volante es que las autoridades otorgaron concesiones y placas a los taxistas, pero se les olvido dar rutas a los ruleteros, como si estos fueran el “patito feo” de la película, provocando invasión y presión social de los chafiretes para poder tener mejores ingresos.
(Por dindondan)
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