POBREZA Y MEDIOCRIDAD EN LAS CAMPAÑAS POLÍTICAS SONORENSES

 

Por Víctor M. Estupiñán Munguía*

“...El que tiene más factores estratégicos a su favor gana; el que tiene menos factores estratégicos pierde...” Sun Tzu, “El Arte De La Guerra”; Edit. Edaf 2002: pág. 24

Las campañas en Sonora cada vez se han vuelto más perniciosas, mediocres y mecánicas. Es decir, son campañas escuálidas, sin pulso cultural, aplastantes y agresivas en formas positivistas, pero no de contenidos y, mucho menos persuasivos.

Todavía las vemos fermentadas con agrios ingredientes tradicionales, machacones, dogmáticos y asfixiantes, que siguen girando sobre el eje de querer tapizar con “fotitos” y calcomanías.

Son campañas escuálidas, con anemias perniciosas, tísicas, sin “hierro cultural”, es decir, leucémicas. En otras palabras, sin innovaciones sustanciales, sin imaginación inteligente y, sin conocimiento del medio y de los beneficios y potencialidades reales que significa este.

Ya lo señaló Ricardo Homs, en su libro titulado “Estrategias de Marketing político Técnicas y secretos de los grandes líderes”, Edit. Ariel; México 2000: pág. 188, que dice:

“No todas las campañas publicitarias tienen éxito y algunas de las razones por las que fracasan son:

Caen en un patrón estándar, de alta calidad, pero sin elementos de diferenciación. Campañas muy bien hechas, pero sin innovación; se parecen a todas las demás.” (El subrayado es mío).

Dicha estandarización se debe en gran medida a que no se invierte en estudios multidisciplinarios, es decir, estudios culturales de donde se pretende incidir, no sólo en lo político, sino para reales beneficios generales.

Lo anterior, partiendo de la base que ya se conoce, debido a que se vive en dicha región o/y, porque se confía a los sentidos para “conocer”.

Según la teoría de “El Arte de la Guerra” de Sun Tzu, el éxito de una campaña implica conocer integralmente el terreno donde se desarrollará la batalla, sobre todo, el terreno. Ello implica en sentido amplio, no sólo las características geofísicas de la región, sino también lo que se encuentra detrás o alrededor de ella.

Es decir, los individuos y sus características culturales, producto del determinismo de dicho terreno o región, que de por sí es importantísimo estratégicamente.

¿Pero entonces cuáles son las principales características de las campañas políticas sonorenses?

1.- Improvisadas o técnicamente mal planeadas.

2.-Faltándoles dirección estratégica.

3.-Son terriblemente monótonas, cansadas y predecibles.

4.-Llanas y frías.

5.-Sobreactuadas, se detecta de sobremanera la farsa electoral y el utilitarismo político.

6.- Sus elementos y recursos técnicos muy mal “construidos” y, por lo tanto, mal utilizados.

7.-Ignorancia o desconocimiento profundo del terreno y, de la cultura regional.

8.- Se parecen mucho entre sí, es decir, estandarizadas.

9.- Profunda e irracionalmente derrochadoras.

Por ejemplo uno de los grandes mitos y, por lo tanto, errores, es que se sigue creyendo que el éxito de una campaña gira en el hecho de quién es el candidato que más aparezca en retratos y pósters.

Es decir, se privilegia desde una perspectiva positivista, dejando de lado la calidad sobre la cantidad, amén de lo pésimo de las fotografías, éstas, como instrumentos base para llegar a contactar a los destinatarios.

Ello, acarrea lógicamente el cansancio y el tedio, es decir, se vuelven irritantes y contraproducentes. En lugar de persuadir, terminan por disgustar a las gentes.

Otro recurso que cansa a la gente, es el abuso de “la cultura de las promesas”, o “Síndrome de Prometeo”, la cual se ha vuelto infinita y muchas veces, revertiéndose.

Esta práctica de la mentira a las masas, se contrapone con el principio de la confiabilidad y credibilidad que debe tener al candidato escogido o seleccionado, puesto que es parte del patrimonio o capital selectivo del personaje político.

Desgraciadamente, las campañas reflejan el estado de atraso cultural de Sonora, de sus profesionales y, sobre todo, de la clase política y sus asesores.

* Víctor M. Estupiñán Munguía: Pensador por distracción Cósmica, contador de estrellas por insomnio creativo, pintor de sueños por terapia humanista, especialista en transgredir las reglas ortográficas de la Real Academia Española, con neurosis cultural debido a que no puedo crear poemas que lleguen al corazón, víctima de la libertad, democracia y ecocidio del capitalismo bárbaro, pero con licencia de la Madre Naturaleza para cortar flores y olerlas.- 

Miembro de S.I.P.E.A. (Sociedad Internacional de Poetas, Escritores y Artistas)- Sonora- “Por la paz del mundo”,   victor-79@live.com.mx.

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