LAS MUJERES AUN NO IDENTIFICAMOS EL TIPO DE VIOLENCIA QUE VIVIMOS

Revela estudio de la Facultad de Psicología Poza Rica, Ver.- la mayoría de las mujeres se resigna tolerando la violencia por el sufrimiento y la inseguridad que puedan experimentar los hijos, en tanto los hombres son felices mientras la esposa los atiende bien, eduquen a sus hijos/as y estén en casa, mientras ellos trabajan y traen el sustento a la familia. De acuerdo a un estudio realizado por el Cuerpo Académico Procesos Educativos, Sociales y Educativos de la Facultad de Psicología de la Universidad Veracruzana en Poza Rica coordinado por la Dra. Saralina Ruiz Carus señala que el objetivo del estudio tiene como finalidad identificar los factores psicológicos que generan la violencia familiar en un grupo de mujeres casadas residentes del Municipio de Coatzintla, Veracruz. Las participantes fueron siete mujeres casadas de clase media, de 20 a 40 años de edad, ocupación labores domésticas, solo una de ellas trabaja vendiendo ropa y residen en el Sector Coatzintla, de la localidad mencionada. De acuerdo a los resultados las mujeres no hacen diferencia entre violencia física, psicológica, verbal y sexual, para ellas el término violencia, lo definen cuatro de ellas como golpes y tres de ellas agregan insultos, humillaciones y rasguños. Las participantes coincidieron que es algo absurdo resolver los conflictos de una manera agresiva; sin embargo: en el caso de la participante tres mencionan:”Cuando tenía tres meses de embarazo de mi primer bebé. Mi esposo llegaba borracho, lo primero que hacía era darme de patadas, y yo me hacía bolita para proteger mi vientre”. Otra participante menciona: “Tenía poco tiempo de haberme casado cuando me dio una cachetada, llegó del trabajo y no me encontró en la casa, salí a cobrar porque vendo ropa para ayudarme un poco”. Señalan además que cuando discuten por lo regular sus hijos están presentes y coinciden que los actos de violencia y ello les perjudica. Los motivos de las agresiones son: el no atender el hogar ya la pareja, salir sin permiso es por ello que ejercen la práctica de violencia. Explica que de acuerdo con el resultado obtenido se determina que siguen viviendo con su pareja por miedo, comprendiendo éste, como una reacción que impide el abandonar una situación, por temor a las consecuencias. La dependencia económica definida como la situación en la cual un sujeto está determinado por las aportaciones del otro, presenta los siguientes indicadores: gastos compartidos, ingreso insuficiente y total dependencia. “No lo puedo dejar tengo hijos, mi familia no me ayuda en nada, si me voy a trabajar tendré que meter a una guardería a mi hija y los otros dos tendrán que seguir en la escuela, no voy a poder”. Ni modo tendré que seguir con él. Y me dice que si lo dejo, no me va a ayudar en nada. Me dice: “Saliendo de la casa ya no entras”. En los datos encontrados, existe desigualdad en el trato que otorgan los hombres hacia las mujeres. Ellos son felices mientras las esposas los atiendan bien, y estén en casa, mientras ellos trabajan y traen sustento a la familia. Por otro lado se percibe que las mujeres se sienten superiores hacia los varones, por el sólo hecho de realizar las actividades de: cuidar a los hijos/as, llevarlos/as a la escuela, efectuar las actividades que tengan que ver con los hijos/as esto las hace sentir superiores y felices. Las mujeres mencionan que sus cónyuges tuvieron una infancia no muy agradable, cuatro de siete mencionan que sufrieron violencia de pequeños, y esto quiere decir que es un antecedente de que se repite la violencia en ellos. También en una pregunta que se les hace sobre como definen la violencia, su respuesta es la siguiente: golpes, humillaciones, daño, burlas, delito, empujones y regaños. Esto comparándolo con la definición de violencia sobre comportamientos que por medio de diversas modalidades físicas, emocionales, verbales, sexuales, por acción u omisión, causa daño y ponen en peligro a otras personas. Menciona que los hombres que han vivido la violencia desde la niñez, la conciben como algo natural en la relación de pareja, como parte de la dinámica familiar. Para los hombres la práctica de la violencia, no es un fin en sí mismo, sino un medio para vulnerar, humillar y someter a su pareja. Ahora bien, el concebirla como algo natural, por ser testigo y haber sufrido la violencia en su infancia, influye para que en su vida adulta la reproduzca. Otro aspecto importante, es que el disparador de la violencia es la desobediencia de la mujer, entendida como no acatar las disposiciones del hombre, no atender el hogar donde va implícito el cuidado de los hijos, salirse sin permiso aún cuando esto implique visitas a la familia, ir a misa o participar en actividades que no lo beneficien a él y lo más grave que puede hacer la mujer, es no atenderlo en todos los aspectos, desde servirle la comida, tenerle la ropa arreglada, tenerle el agua para que se bañe, no molestarlo si llega cansado o se acuesta. Agrega que en la dinámica de la pareja, los hombres ejercieron el control a través de devaluar a la mujer, con decirles que no podrían salir adelante sin la aportación económica de éste. Por otro lado la mujer, no se aleja de su pareja por los hijos/as, por lo que ellos van a sufrir si llegan a separarse. Concluye diciendo que se observó que la mayoría de las mujeres se resigna tolerando la violencia por el sufrimiento y la inseguridad que puedan experimentar los hijos.

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