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sábado, 10 de junio de 2017

TOMA DE POSESIÓN COMO PRESIDENTA DE LA FUNDACIÓN COLOSIO






Discurso de la Dra. Zaida Alicia Lladó Castillo, en la Toma de posesión como Presidenta de la Fundación Colosio filial Veracruz
10 de Junio de 2017.
Es un alto honor para su servidora, el poder asumir la titularidad de la Fundación Colosio Filial Estado de Veracruz, cargo que mucho me honra y con ello hacer realizar un sueño anhelado (pero no esos sueños anhelados que para algunos en política se les hacen obsesivos), no, para mi lograr un sueño es la oportunidad de asumir retos, depositar esfuerzo, dejar servicio y trascender, y en ese propósito hoy me integro a este gran equipo del CDE del PRI Veracruz. Pero también los anhelos cuando se, permiten ofrecer agradecimientos a quienes ayudan a que un propósito culmine. Y en este caso yo ofrezco mi agradecimiento, primeramente al Presidente de la Fundación Colosio Nacional, Lic. José Murat Casab, al Presidente del CDE del PRI en Veracruz Lic. Renato Alarcón Guevara, a mi amiga de muchas batallas políticas desde hace 20 años, Lic. Lorena Martínez Rodríguez, y desde luego el estímulo y motivación que siempre  a un ser humano inyectan, nuestros seres queridos y amigos más cercanos: mi esposo Adalberto Bacre, mis hijos, mis amigas de lucha de género de la asociación civil VELOA y de muchas personas que—dentro y fuera de la política- me honran con su amistad y confianza.

Al llegar a la Presidencia de este órgano especializado del partido, me afloran muchos sentimientos especiales, por lo que para mí representa la figura de Luis Donaldo,  que me obliga a honrarla porque su figura  significó mucho y continua significando  para el priismo nacional y para la sociedad mexicana. Ese significado para quienes le conocimos,  nos dejó un sello muy grabado en ese legado de ideas, proyectos de partido y reflexiones invaluables. Éstas que tomaron  forma en la XIV asamblea nacional, que  generarían fuerza y orden a la actividad dentro del PRI, figuras como: la formación del MT, la integración del Consejo Político Nacional como órgano decisorio y desde luego la Fundación Cambio XXI como originalmente se llamó en 1991, como el espacio para construir cultura política, cultura humanista, esa que cultiva valores y fortalece emociones valiosas y positivas para la política y que se depositan al servicio de los demás.

Pero también este anhelo, lleva implícito un sentimiento de añoranza hacia el político y el amigo Luis Donaldo. Yo lo conocí. Lo conocimos –un grupo de jóvenes en 1989—que conformamos  el grupo “Movimiento para el cambio democrático” en la ciudad de México que encabezaba Julio Hernández, un grupo creado con la anuencia de Luis Donaldo, formado por jóvenes de todo el país. Ahí Colosio platicaba con nosotros, nos hablaba de todas estas figuras aun no aterrizadas, y nosotros nos sentíamos “grandiosos”, cómo era posible que un hombre tan importante se tomara esa molestia. Este disfrutaba nutrirse de la espontaneidad e inquietud de jóvenes y adultos, porque siento que en el fondo  depositaba su esperanza y confianza de que fueran éstos,  en el presente y futuro, los  hombres y mujeres de bien que necesitaría el país  para hacer frente a los problemas, por muy graves que fueran. Y no se equivocaba.

Posteriormente tuve la oportunidad de volverlo a ver, siendo dirigente de las mujeres del PRI en Veracruz, en aquella visita que nos hiciera en febrero de 1994 recorriendo la zona centro y norte de Veracruz. Ahí en un acto en el Word Trade Center, fui una de las ponentes y concluyendo mi discurso me le acerque y le dije: Licenciado Colosio, en su próxima visita al estado, las mujeres le haremos un evento de 15 mil mujeres. Me contesto: “me lo prometes, me los aseguras, me lo cumples”. Y lo cumplimos, lamentablemente ya no con su presencia, pero si para el candidato del PRI a la Presidencia Ernesto Zedillo, que fue testigo de  histórico acto de 20 mil mujeres en el estadio Xalapeño y de uno de los triunfos inéditos que el PRI tuvo en el plano nacional.

Colosio, siempre le apostó a la formación de individuos que cultivaran en su interior –no ambiciones perversas—sino valores, ideales e inquietudes positivas hacia su prójimo y su nación, que desarrollaran capacidades y habilidades finas, para que las proyectaran con un alto sentido humanista y nacionalista.

Por eso no era extraño que un hombre de valores muy elevados pudiera ser capaz de concebir y darle forma a un proyecto de formación y desarrollo ideológico, y lo hizo para trascender. Y lo dejó plasmado en nuestros estatutos pensando quizás que podríamos recurrir a  nuestra Fundación Colosio, cuando las cosas no anduvieran tan bien, cuando hubiéramos perdido el rumbo o cuando necesitáramos mejorarlo. Y creo que hoy estamos en ese momento.

Hoy que hay tantos problemas en nuestra sociedad que nos dirigen a  recomponer el mundo rescatando valores, hoy que tenemos que revolucionarnos como partido para estar a la altura de las expectativas de los votantes y como sociedad, hoy que los priistas veracruzanos recibimos un lección, hoy que la sociedad y el votante en particular es más crítico y reflexivo, nos invita a retomar nuestros valores para volvernos artesanos de una nueva cultura, la cultura de los principios y de la ética política—la que decía Colosio—como única arma para restablecer el orden moral, social y político.  Tan necesario en nuestros tiempos.    

No sé si podré estar a la altura de ese reto, porque no soy perfecta, pero de lo que si estoy segura es que estoy preparada, que soy humilde en mí actuar y que depositaré mi esfuerzo, mi experiencia y mi vocación política para dignificar este espacio en honor a su creador y honor al priismo veracruzano y del país.

La orientación entonces de la Fundación filial Veracruz, es y será el espacio en que se contribuya a la formación de hombres y mujeres con ideas, principios y valores que coadyuven a impulsar los cambios necesarios y a generar opciones serias y viables que ofrezcan soluciones a los problemas más apremiantes de nuestro medio;  y para ello la Fundación tiene que asumir un papel activo y muy cercano a la sociedad. Y eso es lo que deseo rescatar con algunas acciones que dan forma a un plan de trabajo, al que yo invito que nos sumemos todos:

  1. Fortalecer la estructura de la Fundación Colosio Veracruz, con cuadros de alto prestigio  y nivel cultural en su Mesa Directiva y Consejo Consultivo, pero también con cuadros nuevos, valiosos en experiencia y conocimiento que deseen aportar su saber para formar nuevos liderazgos positivos en la política. No importa la edad que se tenga. La fundación no es un centro de ilustrados, es el centro donde se moldean conductas, donde se forman ideólogos y se generan valores útiles para no perder el rumbo como personas y como políticos. Para ello habremos de nombrar representaciones colegiadas distritales y municipales.
  2. Divulgar el ideario del Partido Revolucionario Institucional y de Luis Donaldo Colosio Murrieta, a través de la formación de la “Escuela Colosista”, una escuela trashumante, que llegue a todos los puntos, integrada por grupos de extensionistas que lleven su pensamiento, hacia los diferentes públicos sociales y políticos de nuestro Estado.
  3. Asesorar a los sectores y organizaciones del Partido, para difundir los principios y valores de la política y del Partido Revolucionario Institucional, y para enseñar a nuestra militancia a  trabajar con estrategia.
  4. Rescatar el acervo bibliográfico de la Fundación Colosio Veracruz, hoy desaparecido, que permita ponerlo al alcance del consumo de los usuarios y pueda ser aprovechado realizando talleres de lectura y círculos de debate,  hacia el interior y exterior, guiados por expertos, realizándose estos ejercicios en cada sede del partido en los distritos y municipios de nuestro estado.
  5. Desarrollar investigaciones, sobre temas como: actitud hacia el partido  y lealtad de la militancia, sobre la productividad política y sobre las problemáticas regionales que sirvan como base para el desarrollo de las plataformas electorales.
  6. Preparar y formar “equipos de alto rendimiento intelectual y político” –con conocimiento y valores--que puedan responder con eficiencia y rapidez en las situaciones emergentes del partido y en los procesos electorales.
  7. Enseñar a nuestra militancia a valorar las aportaciones de los grandes pensadores mexicanos que dieron lustre a las ideas socio-políticas, José Vasconcelos, Samuel Ramos, Jaime Torres Bodet, Octavio Paz, Griselda Álvarez, Jesús Reyes Heroles, José Francisco Ruiz Massieu y desde luego Luis Donaldo Colosio Murrieta, además de publicar la obra de pensadores veracruzanos que han dado lustre a nuestro estado, y difundirla para, que sirva de motivación y de acercamiento hacia la cultura política.
  8. Crear la medalla “Luis Donaldo Colosio”, para reconocer a los Priistas de Veracruz,  su lealtad y eficiencia.
  9. Finalmente, generar vínculos de comunicación con la militancia, con otras fuerzas políticas y con la sociedad, directa o electrónicamente, que nos permita estrechar lazos de afecto, colaboración y  estar vigentes en el debate de ideas y en la propuesta, entre otras cosas.   

Es cierto, hoy la sociedad se resiste a seguir aceptando vicios en las instituciones gubernamentales y políticas. Y por ello en cada elección busca nuevas alternativas en los partidos políticos y en las formas independientes de participación política y hace valer su voto, y lo celebro. Y lo vimos en esta elección 2017 en Veracruz. Pero pese a que nuestro partido no alcanzo lo necesario en algunos municipios en el balance estatal nos presenta como la segunda fuerza y con un alto nivel de competitividad para el reto 2018. Porque pese al empeño de nuestro opositor mayor de vernos aniquilados,  el priismo de convicción nos dio su respaldo. Démosle las gracias, pero también démosle herramientas para el convencimiento y el debate. Porque  esos más 700 mil ciudadanos que votaron por nosotros y nuestros aliados, nos están pidiendo  que cambiemos lo necesario y nos profesionalicemos con urgencia para que el partido siga siendo el orgullo de nuestro estado y nación y para que continúe escribiendo la historia política de nuestro tiempo.

Y tendremos la oportunidad de expresarnos y de proponer lo necesario para mejorar, en nuestra próxima Asamblea Nacional, a celebrarse el 12 de agosto en su fase nacional. En ésta vamos a mover a nuestro partido, ni un día más debe pasar que no estemos haciendo algo a favor de ese objetivo. Decía Luis Donaldo  en 1990

“La vida interna del partido resintió el distanciamiento entre las dirigencias y las bases. La subordinación incondicional al poder de los gobernantes. La cultura del elogio, el mimetismo. Esto aunado a la rigidez en los mecanismos de participación democrática ciudadana, se tradujeron en un creciente deterioro de la imagen del partido”. Y para ello nos invitaba a perfeccionar nuestros métodos de selección de candidatos para que desde ahí asegurar en el servicio a los mejores hombres y mujeres de nuestro tiempo. Y por eso recalcaba.

“En el futuro por voluntad de esta Asamblea quien aspire a un puesto de elección popular, por nuestro partido, tendrá que someterse al juicio de la ciudadanía a la que aspira representar”. Requisitos: militancia, honorabilidad, probidad, capacidad, identificación con su pueblo, ánimo  y convicción democrática”. Ese es el perfil…si queremos seguir cumpliendo con nuestra responsabilidad histórica”.

Compañeras y compañeros. Hoy empezamos una nueva etapa en la Fundación Colosio Veracruz y en el Partido Revolucionario Institucional, --quien desee sumarse a este esfuerzo bienvenidos--, en donde todos tendremos que ofrecer nuestra aportación y segura estoy que en menos de unos meses, estaremos hablando de otro escenario político para el Partido Revolucionario Institucional. Si logramos profesionalizarnos ganaremos el debate interno y externo, y si nos perfeccionamos y lo demostramos, ganaremos la confianza de la sociedad y el respeto de las nuevas generaciones.

Estoy segura que nuestro partido, el de nuestros abuelos, de nuestros padres y el de nuestros hijos, seguirá cumpliendo con creces su misión, conservando ese lugar que no es debatible en el escenario nacional: el PRI –por su esencia ideológica, por el valor de sus hombres y mujeres y por su concepción humanista de la política--, seguirá siendo hoy y siempre, el mejor partido de México.

Muchas gracias.



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