Translate

jueves, 18 de mayo de 2017

CUARTA CARTA A DESTIEMPO PARA UN AMOR FURTIVO





Por Nina Salguero


Eres mi tierra prometida,  tú manas leche y miel y estrellas, tu vía láctea se derrama íntegra en mi vientre que te espera ansioso.
Copyrigth
Recorrí nuevamente la cabaña, hice el viaje solamente  para sentirte de nuevo  junto a mi, es increíble como al paso de los días, la habitación conserve tu aroma, eres mi tierra prometida, tú cuerpo es de leche y miel, mis desiertos han florecido, porque nos reinventamos...te recuerdo que la ternura también tiene pasión, y que aunque no te vea, el sentimiento forma y forja nuestra relación, tú me has pedido que deje que evolucione, Dios permita que te ame mucho, tanto que te sientas el ser más amado desde siempre.
Si bien es cierto que te he pedido que no me ames, que no me desees, que yo quiero desearte, pero a distancia sé que  tu cuerpo vibra, que me piensas, como yo te pienso,  te cuidas para mi, para el siguiente encuentro y durante el tiempo que no nos vemos pensamos en el sabor a vino de nuestros cuerpos, ese vino que no se toma pero que embriaga, el vino de quizás dos soledades-
Quiero que conviertas mi agua en vino, mis odres vacíos esperan la tibieza de tu ser, y sé que tan solo una gota de tu ternura, bastaría para calmar mi sed.
Recuerdo vívido el anterior encuentro, no quise perder el tiempo, simplemente te besé cuanto pude, dejando de lado el prejuicio y la culpa, no sentí pecar,me vi envuelta en la beatitud de un amor sincero y nuestros cuerpos se hicieron para entenderse, en este instante cuando la frescura de la brisa matutina me envuelve y me habla y me dice que conjure  las horas, para que sueñes en mi, para que mi nombre penetre en cada una de tus células, en cada una de las neuronas de tu corazón, que me pienses, que invoques igualmente miles de momentos que nos quedan pendientes para hacernos felices, tu disfrutando,  yo poseyendo tu cuerpo en un ritual que no es de este mundo, porque mi amor está mucho más allá de las estrellas, donde el barro y las lágrimas de Dios, nos crearon, y  forjó  el planeta en que tu y yo habitamos.
Amo tus pies fríos producto del clima de bosques cuajados de pinos y de madrugadas donde se antoja tenerte tan cerca, amo calentar tus pies con mis senos y sonreír para ti, amo las horas-niñas, amo tus horas-estudiante, amo los tiempos idos en que estuvimos cerca y lejos  ¡  Tantas veces nos cruzamos!  hoy te siento  en cada una de las moléculas brillantes que el tiempo implora para nosotros, dejo en cada palma de tus manos un beso, para que cuando las abras escapen de ellas mis labios, para besar cada milímetro de tu piel, la piel que amo y deseo.
Tuya desde siempre.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario