domingo, 4 de agosto de 2013

EL LLANERO SOLITARIO, EL ESTADO ENMASCARADO

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Por Víctor Manuel Estupiñán Munguía*

“¡Arre, Plata, adelante”!

Análisis semiótico

¿Qué hay detrás de “El llanero solitario”? ¿Qué es lo que esconde dicho héroe?

Para descubrirlo, debemos partir del hecho de que todo discurso, absolutamente todos poseen una intencionalidad. Es decir, contiene un mensaje, una política, una ideología, algo qué comunicar, por lo tanto, lógicamente tienen un código para hacerlo.

Sin embargo, dicho código puede ser un tanto desconocido u, oculto, como es el semiótico. El cual se encarga de tratar de resolver el estudio y la interpretación, así como la comprensión de los mensajes cifrados bajo dicho código.

Ahora bien, analizaremos un personaje que apareció hace apenas unas cuantas  semanas en cartelera del cine, es decir, me refiero al famoso “Llanero Solitario” (“The Lone Ranger”), que por cierto, cuando fue creado duró mucho tiempo en radio y, después pasó a la tv, su autor es George W. Trendle y, desarrollado por  Fran Striker.

Se trata de un justiciero que cabalga luchando y combatiendo a villanos, granujas y prófugos de la justicia, todo por restablecer la paz y la justicia social. Todo un protector de los débiles y desamparados.

La máscara.

Uno de los objetos más antiguos que ha utilizado el hombre de toda la geografía mundial es la enigmática máscara.

Sus orígenes primitivos radican cuando el sacerdote después de sacrificar los cuerpos a sus dioses, se coloca aún chorreantes de sangre sus pieles. Pero también las pinturas faciales con sangre y sabias de plantas, constituían las pre-máscaras.

Hablar de ellas implica adentrarse en el arte o en su defecto, en las artesanías como un qué hacer mágico-religioso. La máscara es una invención universal. Supera las fronteras de grupos, razas, geografía y lenguajes.

La máscara como objeto cultural se encuentra dimensionada por el peso de lo sagrado y de lo profano.

Irrumpe rasgando el telón de la historia de la humanidad, cuando el sujeto empieza a estructurar ideas míticas, pero también narraciones de poder.

La máscara fue una verdadera herramienta y lo sigue siendo en la actualidad, para organizar y administrar el pensamiento social, así como también  ideas incipientes, dando como resultado verdaderas ideologías cada vez mejor estructuradas con el paso del tiempo.

Esta herramienta, similarmente al fuego, rueda, mazo, agricultura, lanza, etc. jugó y sigue jugando un papel excepcional en la organización psíquica de la humanidad y, en el sistema sentimental.

El hombre de todas las épocas ha tenido necesidad de manipular la realidad. Le gusta entretejer relatos míticos, para también ejercer poder en forma mágica y, por lo tanto, hegemónica.

Le ha gustado configurar prendas claroscuros, tejer prendas con jirones de dos “realidades”: la mítica y la real.

Por ello, la máscara en el deambular histórico es un verdadero texto. Puede contener y ser capaz de crear teorías antropológicas, artísticas, sociológicas, psicológicas, históricas, semiótica, etc., pero también de poder, como lo revisaremos más adelante.

Lo real maravilloso del mundo mítico lo encontramos codificado en las máscaras de dioses, demonios, héroes, animales, sacerdotes, personajes, entre más.

En el caso de “El llanero solitario”, se trata de una máscara a la manera de antifaz, de color negro. Sabemos por la psicología cromática que es el color enigmático, lo siniestro y tenebroso.

Ahora bien, tenemos que del propio nombre de “El llanero solitario”, podemos extraer una posición ideológica sobre la visión del norteamericano sobre los indígenas, mismos que ellos prácticamente se encargaron de exterminar.

Si  “El llanero” es solitario entonces ¿Por qué generalmente sale acompañado de toro? Lo que pasa es que como se trata de un indígena, pues no es digno de contar, según la cultura del norteamericano.

En otras palabras, el propio discurso nominativo del héroe, por principio lo ningunea. ¡Es ninguna persona, como quien dice, nadie!

Tan es así, que según la historia del nacimiento del personaje, se le había puesto “Tonto”. Sin embargo, posterior y a última hora se le cambió a “Toro”, por considerarse que “tonto” era peyorativo.

Así vemos como “Toro”, aparece generalmente como un servidor, es el que le ayuda a rastrear a los enemigos. Representando la dependencia y subordinación al hombre blanco, pero además, a la propia autoridad representada por “El  llanero solitario”.

Esto me trae a colación lo que en una ocasión  relató Octavio Paz, respecto que un día estando en su biblioteca, de repente escuchó un ruido y preguntó: ¿Quien anda allí? Y una voz le contestó: “nadie, no es nadie”.

Dentro de la cultura del cómic, “El llanero solitario” es un enmascarado muy

interesante de analizar, por los meta-mensajes como narración ideológica y, demás contenidos como práctica de una  sintaxis del poder imperialista, quién es en última instancia su patentizador intelectual.

Primeramente, me llama la atención su vestimenta azul, debido a que se asemeja al traje de Supermán y, ambos vemos cómo se respaldan  en el color de la identificación de la masculinidad.

Sin embargo, en la nueva versión de la última película de Disney, aparece vestido de negro, con saco y hasta con chaleco. Es decir, más bien parece un sheriff o alguacil texano.

Segundo, en la versión “clásica”, tanto Supermán y él hace referencia a la bandera norteamericana mediante el color azul.

“El llanero solitario” y su vestuario en su primera versión, también nos recuerda a los soldados de los “fuertes” norteamericanos. Es decir, es un rural de Texas sin anunciarlo mucho. Un verdadero cowboy justiciero, el cual no necesita andar en bola para ir administrando justicia por las llanuras por donde viaja.

Así, en forma general, lo observamos que por todas partes que aparece va resolviendo e impartiendo “justicia llanera”. Sometiendo a toda costa al orden, a toda clase de villanos, gracias a su astucia y, sus famosas balas de plata.

Sin embargo, vemos como característica que nunca mata a nadie. Todo pareciera, que la plata de las balas es noble e inofensiva. El meta-mensaje radica que si las balas son inofensivas, también lo es la plata-metal-precioso (mensaje accesorio).

El Estado enmascarado y la plata justiciera

Ahora bien, podemos concluir  por una parte que, semióticamente la plata representa el poder económico de quien  representa la justicia y al propio Estado.

Por otra, a éste lo encontramos personificado en la figura heroica del “llanero solitario”.

Es su tentáculo ideológico, su agente secreto quien realiza trabajos ejemplares vistos y admirados ante las mentes de los niños, quienes son  principalmente  los que consumen dichas narraciones y adoctrinamientos ideológicos.

También tenemos que el famoso caballo se llama “plata”, siendo de color blanco como aquella. Este astuto caballo posee una inteligencia más que humana, puesto que en infinidad de veces es capaz de hasta desatarlo o salvarlo de las amenazas más increíbles que parezcan.

De tal forma que, quien transporta, así como la herramienta clave para coadyuvar y hacer valer la justicia restableciendo el orden, es nada más ni nada menos que la palabra mágica de “plata”, el caballo prodigioso.

Comprendiendo que el doble meta-mensaje es que el poder del Estado se encuentra cifrado tanto en el poder económico de las balas de “plata”; como del propio animal en cuestión llamado “plata”.

Según la lógica narrativa, es realmente este metal precioso ($), asociado a las principales características del  propio personaje, el que fluye para restablecer el orden y superar cualquier crisis. Tanto en las lomas, pero sobre todo en las llanuras donde ha establecido sus dominios justicieros, enigmático y “noble” enmascarado.

Si la plata es noble, pura (por el color) y, preciosa; “El llanero solitario” también lo es, por principios psicológicos asociativo y, de traslación.

De tal manera que “El llanero solitario”, es un instrumento anónimo que se esconde detrás del antifaz. Lo que verdaderamente cuenta es que es el poder económico el que posee el poder de la justicia.

Reduciendo la esencia del meta- mensaje es que podemos leer: la plata equivale a justicia y, la justicia es también plata.

El mensaje oculto nos informa de que cualquier persona debe disponerse al servicio de la justicia norteamericana (determinado por el color azul de su traje), y en última instancia, de la misma plata, es decir, del poder económico.

Por ejemplo, tenemos que sin “plata” de sus balas, ni “plata” de su caballo, el personaje irremediablemente desaparece simbólicamente. 

De tal manera que el modelo justiciero conlleva disposición incondicional de tipo anónimo-personal, a tal grado que se debe de sacrificar la personalidad, es decir, la identidad para reconvertirse en un justiciero nacional.

Si fuera “Juan Pérez”, se diluyera su poder en la generalidad social, sin embargo, si aparece como todo un personaje se rodea de un capital increíble. 

Así, la justicia se vuelve misteriosa, sin embargo, muy poderosa. Todo su traje se lee como que es de plata de Norteamérica.

Nadie puede contra ella, además es muy benévola, ya que decía que se trata de un metal noble, precioso y que todos ambicionan y desean poseer. Sin embargo, el Estado no repara en ella cuando se trata de imponer la "justicia plateada".

Plata que nunca asesina. Desarma, pero no hiere a nadie de muerte. Es una verdadera maravilla en cuanto a “sutileza”, para convencer a los transgresores de que contra ella no pueden y además, de convencerlos de que es muy poderosa e inagotable.

Recordemos que el llanero solitario posee una mina de plata, de la cual se provee para sus famosas balas de plata. El cual no escatima para gastarlas en su función de sometedor de malhechores.

El mensaje se resuelve más claro, ya que la mina nos remite a la propia explotación social en términos generales. Metafóricamente también es la secretaría del tesoro de EEUU,

“El llanero solitario” o Estado-personalizado, debe su poder a la extracción del metal precioso como actividad extractiva y de explotación.

Esta metáfora del cómic, nos revela que la acumulación económica es en última instancia de donde se nutre el verdadero poder de El llanero. Es decir, del propio Estado transpuesto en el personaje blindado de plata pura.

La espada de la justicia norteamericana personificada en el llanero, se ha transformado en balas de plata. El valor agregado es el poder económico que prefiere permanecer oculto, detrás del antifaz y del propio llanero como personaje.

El metal precioso, que es el último tentáculo con que se realiza la justicia resplandeciente, simboliza el poder de la economía norteamericana.

El héroe justiciero no se empacha en soltar balas y más balas contra los enemigos del orden establecido, a pesar de que son de metal precioso. La justicia así concebida a la norteamericana no repara en costos.

Es plata bien invertida cuando se trata de restablecer la paz y, combatir hasta llegar de nueva cuenta el orden perdido.

En él no existe preocupación de escatimar plata, cuando de por medio se encuentra proteger a los débiles y necesitados que siempre le dan las gracias. Dichos “débiles” son gente amenazados por “granujas” que se quieren aprovechar de ellos y de sus estatus de gente “normal”, tranquila, trabajadora, es decir, productivas.

Semejantemente a “El llanero solitario” que desperdicia balas de plata contra villanos tontos, “granujas”, “malhechores” y “pillos encapuchados” o, con mascadas, así mismo vimos como el Estado de los EEUU en la guerra contra Irak, se daba el lujo de “desperdiciar” misiles con valor de 3 o 5 millones de dólares.

Recordemos que los objetivos consistían en casas-chozas de adobe, cuyo valor era a veces de 40 dólares o menos.

El llanero no mata, ni hiere seriamente, es astuto, inteligente. Cuando dispara  calculadoramente les tumba las pistolas con sus balas de plata, es decir, también es capaz de actuar “quirúrgicamente”. Semejantemente a las “guerras quirúrgicas” que anuncia EEUU que realiza contra sus enemigos.  

Además es muy rico y siempre anda “pendiente”, vigilando a quien se le comete fechorías. Teniendo como regla, dejar a sus amigos que salva una bala de plata como recuerdo inmortal. La plata como fetiche de justicia y paz social.

Si a la justicia se le ha simbolizado como una diosa vendada con una balanza y una espada, el llanero narrado es la versión masculinizada a la norteamericana.

La espada es el capital transformado en balas, representa la fuerza pública. La fuerza pública y el capital se conjugan encarnándose en una sola identidad ideológica de héroe justiciero.

Otro meta-mensaje es que como la plata hace blanco contra los “malos”, es sutil, aleccionadora y útil, ya que en manos de El llanero (Estado), es la que en última instancia restablece el orden tan deseado.

Así la plata “hace justicia” y nunca se sobrepasa sobre la integridad de las personas, a pesar de que se trata de “malvados”. Aquí se deduce que como es tan benévola, que otorga oportunidades para que se reintegren al sistema de la plata justiciera.

Otra trama interesante que analizar es que el héroe puede montar a su caballo “plata”, es decir, el meta-mensaje  consiste de que el individuo consagrado al orden establecido cabalga sobre “plata”.

“Plata” lo lleva y lo trae por todas partes, sin “plata”, el llanero no sería capaz de realizar sus proezas de héroe. Uno para el otro, fundiéndose hombre y bestia en una identidad simbólica.

El blanco dentro de la psicología de los colores, representa lo sublime, lo sagrado, a Dios mismo. No es gratuito que los Papas vistan de blanco, así como los animales que representa a Dios en la cultura judeocristiana, son precisamente de color blanco como la paloma, cordero y cisne.

La propia “casa blanca” en EE.UU, se encuentra purificada, semejantemente a las balas del “llanero solitario”.

El traje de novia es otro caso similar de purificación simbólica.

Por otro lado, el caballo o sea “plata”, va a todos lados. Vigila toda la llanura (sistema social) y transporta al ejecutor de la justicia (llanero), el cual cuenta también con plata, es decir, con balas-poder, para someter a cualquier transgresor.

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He aquí lo que nos señala un premio nobel, respecto a lo que encierra la masca ración:

“La máscara es pues precisamente eso que no se transforma, inconfundible y perdurable, un algo permanente en el siempre cambiante  juego de la transformación. Su limpio efecto depende de que oculte todo lo que se habla tras ella. Su perfección descansa en que así sea exclusivamente, y que todo lo que está  tras ella permanezca irreconocible. Cuanto más clara es ella misma, tanto más oscuro queda tras ella…La tensión entre la rigidez de la apariencia y el misterio tras ella puede alcanzar una dimensión monstruosa. Ella es la razón propiamente dicha de lo amenazante de la máscara: El arrancarla  está penado con la muerte…Lo cierto de la máscara, su ser distinto, está cargado de incertidumbre. Su poder descansa en que se la conoce con precisión, sin poder saber jamás que contiene. Se la conoce desde fuera, por decir así, sólo de frente.”

Elías Canetti Masa y Poder, 1982:373

No debemos olvidar que el Estado decide enmascararse en la década de los 30`, es decir, cuando la crisis más grande toca a la puerta del imperialismo. Apareciendo “El llanero solitario” entre 1932 y 1933. Similarmente a Supermán, el cual nace en 1932, aunque es hasta 1938 que debuta tal cual.

Hoy, la crisis económica que resuena en el mundo también suena insistentemente la puerta del imperio una vez más, siendo “El llanero solitario” como héroe que es, el que acude a abrirla mediante su discurso cinematográfico.

Aunque lo vemos ya renovado en la nueva película de Disney, al cual por cierto, lo reviste elegante y siniestramente de color negro y, quien relata las aventuras de su existencia es mediante los recuerdos de “Toro”, quien le toca presentárnoslo y admirarlo, pese a que perteneció al ejército exterminador de naciones y de sus hermanos étnicos.

La mascarilla imperial continúa, la crisis también…

* Víctor M. Estupiñán Munguía: Pensador por distracción Cósmica, contador de estrellas por insomnio creativo, pintor de sueños por terapia humanista, especialista en transgredir las reglas ortográficas de la Real Academia Española, con neurosis cultural debido a que no puedo crear poemas que lleguen al corazón, víctima de la libertad, democracia y ecocidio del capitalismo bárbaro, pero con licencia de la Madre Naturaleza para cortar flores y olerlas.- 

Miembro de S.I.P.E.A. (Sociedad Internacional de Poetas, Escritores y Artistas)- Sonora- “Por la paz del mundo”           victor-79@live.com.mx

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